ACERCA DE MI
Pasé años viendo cómo las marcas se esconden detrás de fuentes seguras y colores que no disgustan a nadie. Como si la indiferencia fuera una virtud comercial. Pero las marcas que realmente trascienden son las que toman riesgos visuales.
Hay algo raro en este mundo. La gente paga fortunas por cirugias esteticas, pero cuando se trata de hacer que su marca sobresalga, de repente todos quieren algo "discreto".
Mi trabajo consiste en sacar a tu marca del anonimato visual. Hago logos que querras enmarcar; creo sistemas visuales que funcionan desde una aplicación móvil hasta un estadio lleno de 80,000 personas gritando. La diferencia entre decorar y dirigir arte es que yo pienso en cómo va a verse tu marca cuando esté sudando bajo presión.
Trabajo con marcas que entienden que lo seguro es lo más
peligroso. Startups que quieren llegar pisando fuerte, empresas
que se dieron cuenta de que
siempre lo hemos hecho así
es una sentencia de muerte,
marcas deportivas que saben que la pasión no se comunica con
beige.
La honestidad brutal: no todos mis proyectos salen perfectos a la primera. A veces tengo que pelear por ideas que inicialmente asustan a los clientes. Pero cuando una campaña funciona, cuando la gente empieza a reconocer tu marca sin leer tu nombre, cuando tus ventas suben porque tu identidad visual finalmente está haciendo su trabajo, entonces todos recordamos por qué tomamos el riesgo de ser diferentes.